Eternidad, de eternidades, las rosas más bellas son las que son, y la más bella de todas eres tú, Teresica mía, amor de mi vida. Si tuviese que pensar cuántas mereces, no podría contarlas más que esas rosas serían infinitas…
Como infinitos deseos de besar tus labios que tengo, infinitas las ganas de verte, más la infinidad del tiempo, porque no quiero separarme de ti. Te amo mi vida!
Hoy, ayer, mañana, el tiempo no se detiene, quisiera tenerte en mis brazos para poder besarte, para poder decirte todo esto de palabra, palabras mágicas que hacen que las lagrimas fluyan de tus ojos, ojos azules a los que beso, besos que recorren tu esencia, ahora, y siempre. Siempre, siempre estaré a tu lado mi vida, estés donde estés mi dulce amor!


